Acogida JOY: el testimonio de la familia de acogida de Keziah
Keziah (5), una niña de Benín, dejó a sus padres durante 10 semanas para someterse a una operación de corazón en Francia. La recibieron en casa Félicité (18), Timothée (16), Théophile (13), Bartimée (8) y sus padres Blandine y Stéphane. Félicité, la mayor de la familia, cuenta con sus propias palabras esta maravillosa experiencia: "El corazón de Keziah se ha curado, y el mío también".
Las primeras horas de esta nueva aventura
Desde hace varios años, queríamos dar algo a cambio como familia y hacer que nuestra vida cotidiana tuviera más sentido. Yo había oído hablar de Mécénat Chirurgie Cardiaque en mi escuela primaria y mis padres conocían la asociación porque uno de mis hermanos había sido tratado al nacer por uno de sus cardiopediatras de un pequeño defecto cardíaco.
Keziah llegó a Francia el 21 de enero para vivir su "segundo parto" antes de regresar a Benín. Desde el primer día, pensé: "Una segunda hija en medio de mis tres hermanos: ¡qué alegría! ¡Una hermanita para unos meses!
Nuestra misión durante esta acogida fue ofrecer amor a Keziah y acompañarle en su viaje de curación.
¿Cómo acogimos a Keziah en nuestra familia?
Hemos visto a Keziah como un miembro de pleno derecho de nuestra familia. Ha vivido como nosotros, sin privilegios especiales, pero con la atención necesaria para tener en cuenta su corazón enfermo.
A cambio, Keziah nos dio a todos, jóvenes y mayores, una inmensa alegría.
En medio de nuestra dinámica vida cotidiana, tuvimos que domarnos, como "El Principito doma a su rosa". Sorprendida, positiva y curiosa, Keziah expresó rápidamente su entusiasmo y se adaptó a nuestras costumbres sin hacer demasiadas preguntas. Su sonrisa me impresionó especialmente y quedará grabada en nuestra memoria.
A pesar de las pruebas médicas por las que ha pasado, Keziah siempre se ha mostrado entusiasta, risueña y enérgica: ¡tiene sed de vida! Su personalidad se ha convertido en un ejemplo a seguir para mí. Keziah me ha conmovido, ¡me ha cambiado el corazón!
Su segundo nacimiento
27 de enero de 2025, ¡llegó el gran día de la operación! Después de las visitas preparatorias, mamá volvió al hospital durante dos días para la operación de Keziah. Pasó una noche con él y yo vine a darle las comidas. Los médicos confiaban en su estado de salud. La operación fue muy bien.

Le contaré algunas anécdotas inolvidables...
- Keziah y la escuela
Todos los años, en la escuela Jean-Paul 2 de Garches, cerca de nuestra casa, los niños fabrican objetos de decoración que se venden en un mercadillo navideño. Este año, la venta se organizó en beneficio de Mécénat Chirurgie Cardiaque, lo que nos dio la oportunidad de visitarlos con Keziah.
Sentía curiosidad por entender la vida de los niños franceses, su día a día y su aprendizaje. Se convirtió en la mascota de la escuela primaria y no se fue con las manos vacías...

Los alumnos siguen pidiendo noticias suyas, ya que su visita les afectó profundamente.
- Keziah y la comida
Se enamoró perdidamente del "budín de pan" y se lo llevó a su familia en Benín. Nos dio a conocer los mangos: los comprábamos todos los días... y desde que se fue, nos gusta morderlos para recordar su alegre presencia.
- Keziah y su creatividad
Nos puso a cada uno un apodo gracioso. A uno de mis hermanos le llamaba "el loco" y al otro "el bandido". Le encantaba bailar y montar espectáculos... ¡era una auténtica maga! Era una auténtica princesa y sabía decir "no": con su mal genio, a veces nos metía "en una caja".
La partida de Keziah
Keziah nos dejó el pasado mes de marzo: un difícil "adiós" tras una experiencia impactante que ha dejado una huella indeleble en nuestra familia y en nuestra historia. Keziah vino aquí para operarse el corazón, ¡pero también cambió el mío! Uno de mis sueños es volver a encontrarme con ella en su mundo, en Benín.
Unas semanas después, recibimos un correo electrónico de los padres de Keziah:
"(...) Siempre os estaremos agradecidos por todo lo que habéis hecho por nuestra hija Keziah. Habéis sido una buena familia para nuestra hija. (...) Toda la familia os da las gracias por vuestro gran corazón. Siempre nos alegrará escribiros para daros noticias de Keziah. Ella siempre me dice que tiene dos familias y nunca deja de hablarnos de su estancia con vuestra familia (...)".
Para concluir esta hermosa historia, si tuviera que describir esta experiencia en tres palabras, diría: alegría, sencillez y asombro.


















