Las aventuras solidarias de Solène
Deportista e impulsada por el deseo de recaudar 12.000 euros, la cantidad necesaria para salvar a un niño, Solène corrió por 8 países en 2015. A través de varias carreras, desde 10 km hasta maratones, desde Indonesia hasta Australia, los kilómetros recorridos por la joven se convirtieron en euros gracias al apoyo de empresas colaboradoras que creyeron en ella. Todo un éxito para Solène, que con solo 23 años recaudó 12 700 euros gracias a este proyecto.
Solène, durante la Media Maratón de Les Sables
El tiempo pasa, pero la determinación de Solène sigue intacta. Unos años más tarde, en 2018, pidió a SDA, la empresa en la que trabaja, que organizara un "Día del Corazón" durante el cual todos los pasos dados por sus asesores de ventas en las tiendas Duty Free de los aeropuertos de Roissy y Orly se contabilizaran y se convirtieran en donativos para la Asociación. SDA también se hizo cargo de la operación de una niña, Fatoumata, de Níger, a la que Solène tuvo el placer de seguir durante todo su periplo sanitario en Francia.

Revigorizada por este encuentro, volvió a calzarse las zapatillas y, acompañada por 2 compañeros, corrió en ayuda de la Asociación en la Media Maratón de Arenas de Fuerteventura. Un trail de 120 km en 4 días en el desierto, autoabasteciéndose de alimentos. Una hazaña digna de admiración. Solène podría haberse detenido ahí, ¡pero habría sido sin contar con su determinación sin límites!
Su último proyecto solidario: intentar la versión peruana de esta carrera. Apoyada por Pernod Ricard, y adornada con unas pequeñas alas de Mécénat Chirurgie Cardiaque cosidas a su mochila, logró la misma hazaña que en Fuerteventura, contra el viento y bajo el sol abrasador de Perú.
Con la cabeza llena de proyectos, Solène prosigue su compromiso con los niños con cardiopatías, y un pajarito nos dice que no hemos oído lo último de sus hazañas. Muchas felicidades a Solène y mil gracias por todo lo que has conseguido hasta ahora.









